jueves, 1 de diciembre de 2016

Cuento de Navidad

Creo que a estas alturas no queda nadie que no conozca Cuento de Navidad ("Christmas Carol") de Charles Dickens. No me cabe ninguna duda de que es el relato con más adaptaciones de la historia. Las hay para todos los gustos.  Podéis encontrar versiones de dibujos animados, musicales, películas en clave de comedia e, incluso, hay una protagonizada por los teleñecos. Además, en cuanto se acercan estas fechas, prácticamente todas las series familiares tienen un capítulo en donde, de repente y sin venir a cuento, a alguno de los protagonistas se le aparecen tres espíritus (el episodio de Doctor Who es una maravilla y no necesitáis ver el resto de la serie para poder disfrutarlo).

Pero, por si hay algún despistado, os hago un pequeño resumen.

Es la historia de un señor mayor. Como a buen señor mayor, le gusta ahorrar para el futuro.  El caso es que esto de hacerse un pequeño colchón se le va un poco de las manos. Así que es objeto de una intervención a cargo de tres espíritus:



El Fantasma de las Navidades Pasadas  le enseña lo bien que se lo pasaba en sus años mozos. Es un espíritu luminoso que lleva en la mano un matacandelas. En el cuento original es un "he", pero yo siempre lo he imaginado como una chica con el pelo blanco como la nieve.



El Fantasma de las Navidades Presentes es un gigante alegre vestido de verde. Le muestra como lo están pasando sus allegados en Nochebuena.


Por último, hace su aparición el Fantasma de las Navidades Futuras. Este tercer espíritu es un tipo siniestro que le enseña donde acabará si no cambia su actitud.



Creo que el motivo de su popularidad es que es una historia que le levanta el ánimo a cualquiera.   Dickens, a pesar de su fama de hacer  pasar a sus personajes por un variado abanico de infortunios, en el fondo era un optimista.  Al fin y al cabo, este cuento nos enseña que uno puede ser malo como los piojos durante toda la vida y redimirse en una sola noche, sin necesidad de congelarse saliendo a la calle y sin quitarse las pantuflas.


martes, 4 de octubre de 2016

Murciélagos.

El otoño va asentándose despacio y, otro año más, he decidido disfrutarlo. Octubre es muy especial. Es el único mes del año en el que leo libros de miedo, arrebujada en el sofá con una manta ligera que, en realidad, no hace falta todavía.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Estrella de Navidad para Mollie Makes.

No sé si a vosotros os ha pasado los mismo, pero a mi el verano se me ha escapado en un parpadeo.

Todavía no tengo asumido el cambio de estación. Todavía ando en camiseta como si tal cosa, aunque todos mis vecinos hayan sacado ya la ropa de entretiempo. Y eso que llevo unos días haciéndole los honores a este otoño recién estrenado: tengo castañas regaladas encima de la mesa de la cocina, he preparado mermelada con las últimas moras de la temporada y estoy probando recetas para aprovechar los tomates tardíos.

domingo, 7 de agosto de 2016

El hogar del búho.

De vez en cuando,  me gusta revisitar algunos de esos libros que releía una y otra vez cuando era pequeña. Uno de mis favoritos era "La señora Frisby y las ratas de Nihm". Esta novela cuenta la historia de una ratona cuya casa corre peligro, su única oportunidad es pedir ayuda a una colonia de ratas muy inteligentes que viven debajo del rosal.

miércoles, 27 de abril de 2016

Bajo el mar: Poseidón y otros animales.


Hay tantos tipos de familias como de personas.

Están las familias perfectamente felices de las comedias de situación de los años ochenta. Ya sabéis, en esas que la mamá se levantaba, con tres horas de adelanto, para preparar un bufet de desayuno digno de un hotel de estrellas. Llenaba la mesa de tortitas humeantes, huevos revueltos, café, bollitos y fruta recién cortada. Y, la buena señora, no se enfadaba ni un poquito, cuando sus retoños salían pitando sin probar nada, llevándose el almuerzo en una bolsa de papel de contenido misterioso.

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