lunes, 26 de agosto de 2013

Un País de las Maravillas de fieltro (Parte II).

En la entrada anterior os presenté a Alicia y a dos de los locos personajes que se fue encontrando en ese extraño viaje al País de las Maravillas, hoy le toca el turno a parte del séquito de la Reina de corazones.

En el País de las maravillas

Cuando pienso en ellos lo hago como en "el equipo rojo" que está capitaneado por una reina con fama de tener muy malas pulgas.

La reina de corazones


Aunque mirando como flirtea con uno de sus soldados cualquiera lo diría.

La reina y el soldado

Me encantan esos soldaditos. Creo que, si tuviera tiempo, haría la baraja completa, sólo para ver como quedan juntos.

Soldado carta

Y por último os presento al conejo blanco, ese curioso personaje que tanto hace de guía turístico como toca la trompeta para su majestad.

El conejo blanco


jueves, 22 de agosto de 2013

Un País de las Maravillas de fieltro (Parte I).

Alicia en el Pais de las Maravillas

Si hay unos personajes que no podían faltar en mi colección de muñecos de fieltro, son los protagonistas de Alicia en el País de las maravillas.

Alicia

En un primer momento pensé en hacer una Alicia morena, con el pelo cortado a lo garçon, como la Alicia real, para la que Lewis Carrol escribió Alicia en el país de las Maravillas. Lo cierto es que no era muy reconocible, así que le "teñí" el pelo, aunque conservé el peinado.

Sobrerero loco

Disfruté mucho cosiendo al sombrerero loco, que se da un aire al Willy Wonka de la peli de los 70.

Gato de Cheshire

Y por último el gato de Cheshire. Mira que he tardado en coser mi primer gato ¡con lo que me gustan!

sábado, 17 de agosto de 2013

Juego de té japonés. Tesoros de rastrillo

Tesoros de trastrillo. Juego de té japonés

Hace unos días entré en una tienda de segunda mano a echar un vistazo. Mi taller necesita una estantería nueva, para poner un poco de orden en todos los materiales que voy acumulando. Antes de ir al ikea me gusta pasarme por las tiendas de segunda mano. A veces encuentras justo lo que necesitas por poco dinero y es una forma estupenda de dar nuevos usos a cosas que de otro modo acabarían en la basura. No encontré la estantería pero, a cambio, me traje a casa parte de un juego de té japonés.

Kokeshi

Lo primero que vi fue una taza roñosa y polvorienta, pero los dibujos de estilo oriental hechos a mano llamaron mi atención. La cogí en la mano y la miré al trasluz, para ver si tenía algún defecto. Cuando voy a este tipo de sitios sólo tengo dos reglas, ponerle un precio mental antes de preguntar lo que cuesta y no salirme de ahí, y que el objeto en sí no puede estar roto. Y al mirarla al trasluz, apareció, como un fantasma, la cara de una geisha que me miró con unos ojos tan tristes que me dije a mi misma que tenía que venirse conmigo para llenarla de cosas divertidas.

Litofanía

Pregunté el precio casi con miedo. La dueña de la tienda me miró, luego miró a la taza y cuando me volvió a mirar, tras una pausa dramática, me pidió la desorbitada cifra de un euro. Así que me agarré a ella y no la solté mientras revisaba entre el resto de las cosas.

Taza japonesa

Encontré tres tazas con sus platos, el azucarero y la lechera. Salí de la tienda con cinco euros menos, una bolsita llena de tesoros y un sonrisa en la cara ¿Qué más se puede pedir?

Detalles

Al llegar a casa me faltó tiempo para darles una buena lavada. Al quitarles la mugre descubrí que eran mucho más bonitas de lo que me habían parecido en la tienda: los colores más vivos, que las asas tienen forma de tallos de bambú, y sobre todo, que al estar pintadas totalmente a mano, cada pieza es realmente única. Se podría jugar con ellas al juego de "encuentra las siete diferencias".

Un rincón de mi taller

Suelo beber el té en tazas altas (es lo que tiene la adicción a la teína, que cuanta más capacidad tenga la taza mucho mejor) pero estas tazas bajitas y anchas son perfectas para el helado. Ahora mismo tengo una llena de los rollos de wahi tape que más uso.

Taza de té japonesa

Y creo que la geisha del fondo de las tazas ya está un poquito menos triste, al sentirse útil de nuevo.

Un rincón de mi taller

Investigando un poquito (que es una forma fina de decir "buscando en google"), descubrí que la técnica por la que aparece la geisha en el taza al mirarla al trasluz, se llama litofanía. Es algo tan aparentemente simple como jugar con los grosores de la porcelana para que aparezcan zonas más claras o más oscuras al ser atravesadas por la luz, y así, formar un dibujo. El efecto es sorprendente, parece una fotografía antigua.

Litofanía

Poco a poco os iré enseñado más pequeños tesoros que he encontrado en mercadillos  y tiendas de segunda mano a lo largo de los años.




lunes, 12 de agosto de 2013

Cenicienta.

La cenicienta y su hada madrina

La cenicienta es otro de esos cuentos clásicos que están en la memoria de todos. Es curioso como ciertas historias, una vez que las escuchas, no las olvidas.

Hace un par de semanas volví a ver de nuevo a versión Disney de la cenicienta y, tengo que reconocer, que me sentí decepcionada. La parte donde sale el hada madrina es estupenda: me encanta la cancioncilla que es casi un trabalenguas y el humor inocente de toda la secuencia. Pero el resto de la película, ufff... me costó no adormilarme. Tal vez se debe a que los ratones con idas y venidas absurdas acaparan el mayor metraje de la película, quedando los protagonistas totalmente desdibujados.No sé que les parecerá a los niños de hoy en día, acostumbrados a dibujos con una dosis mayor de mala leche, pero a mí me costó terminar de verla.

Cenicienta

Yo por mi parte me quedo con ese trocito de película mágico, que ha sobrevivido al paso del tiempo sin perder el encanto.

Hada madrina

sábado, 10 de agosto de 2013

Mis nuevos libros japoneses.

Libros japoneses

No es nada nuevo si digo que los mejores libros de manualidades son los japoneses. Me costó traerme el primero a casa por varias razones. La más obvia, es que no entiendo ni papa de japonés y me daba reparo comprar un libro para verle solo las estampas, como decía mi abuela. Además son libros caros, difíciles de conseguir y tienen muy poquitas hojas. Pero ¡son tan bonitos! La mayoría contienen proyectos sencillos, muy fáciles de seguir por las fotos (aunque en casos puntuales te quedas mordiéndote las unas por quedarte sin saber que dicen en un pie de foto en concreto). Pero lo mejor, sin lugar a dudas, es lo mucho que cuidan los japones hasta el último detalle de la edición del libro y sus maravillosas fotos. Hasta el punto que casi da igual de que trate el libro, se convierten en toda una elección de presentar los objetos para sacarles todo su potencial.

Estos en concreto los compré de segunda mano como un autoregalo de cumpleaños. Pero los japoneses cuidan tan bien sus cosas, que no tienen ninguna marca y parece que nunca hayan sido abiertos. Y, además, el paquete en el que vinieron envueltos era tan sencillo y bonito, que me sentí como si fuera un regalo de verdad, hecho con cariño.

Un paquete desde japón


viernes, 9 de agosto de 2013

El sol del verano.

El sol del verano

Este verano en Galicia está siendo un tanto atípico. Es cierto que hubo una semana durante el mes pasado que hacía tanto calor y tanta humedad que yo no paraba de boquear como los peces. Pero, en general el verano está pasando bastante desapercibido. Soy una de esas personas que no llevan bien el calor, así que me siento en mi salsa en estos días largos, casi infinitos, que parecen que no van a tener final, pero con temperaturas suaves. Para mi son días ideales para crear o para salir al aire libre y pasear, con la cámara en la mano. Las cosas más pequeñas son las que siempre me llaman la atención, y aquí os traigo una modesta flor, como un pequeño sol que se hubiera caído del cielo.

Infloescencia

Y esta otra como una noche estrellada.

Espero que tengáis un gran fin de semana, para descansar o hacer ese millón de cosas que tenéis planeadas.

martes, 6 de agosto de 2013

Ricitos de oro y los tres ositos.

Ricitos de oro y los tres ositos

Como podéis ver, sigo con mis personajes inspirados en cuentos, hechos de fieltro. Lo cierto es  que llevo el blog con bastante retraso y todavía no os he presentado como es debido, a muchos de los nuevos (y no tan nuevos) muñecos que he cosido (una serie de muñecos inspirados en Alicia en el País de las Maravillas, la Cenicienta, Pippi Calzaslargas, Mary Poppins...).

Ricitos de oro y los tres ositos

Pero hoy le toca el turno a esa adorable Okupa que es Ricitos de Oro. En la entrada anterior comentaba lo de hurtar flores y ofrecerlas a cambio de de pasar la noche en casa de un desconocido, no funcionaría muy bien en los tiempos que corren. Pero, la pequeña Ricitos fue bastante más avispada, y se coló directamente, sin el incordio de preguntar, en la casa de tres osos, esperando encontrar comida gourmet y un colchón de viscolatex.

Papá oso

No me extraña que papá oso se pusiera azul del enfado cuando la descubrió durmiendo en la cama del peque.

Mamá osa

El tono rosado de mamá osa creo que de debe a la vergüenza de encontrarse en semejante situación.

Bebé oso

Dudé de que color hacer al pequeño. Al final me decanté por el lila. Aunque todos sabemos que si mezclamos rosa y azul, no sale precisamente ese color, sino un marrón sucio. Pero ¿quienes somos nosotros para juzgar a mamá osa o hacer pruebas de AND?.

Ricitos de oro y los tres ositos

viernes, 2 de agosto de 2013

La bella y la bestia.

La bella y la bestia

Ya sabéis que me encantan los cuentos, y que poco a poco he ido plasmando los personajes de mis cuentos preferidos con fieltro, aguja e hilo. No podía faltar la Bella y la Bestia. He visto tantas veces la película de Disney que no puede quitármela de la cabeza mientras cosía. Creo que junto a La Bella Durmiente es la película que más veces he visto, llegando al punto de rebobinar la cinta de vídeo tras escuchar la canción de los créditos, para verla una y otra vez (una que ya está mayor y creció en una época donde no existía ni el Blue-ray ni el DVD) , hasta el punto de que todavía hoy me sé los diálogos de memoria.

Bestia

La Bestia tiene una máscara que le permite volver a ser un apuesto príncipe en un santiamén, sin necesidad de encontrar el amor verdadero. Porque, siendo sinceros, si apareciera en nuestras puertas esa anciana con mirada siniestra, ¿cuántos de nosotros correríamos a ponerle sábanas limpias al sofá-cama para que pasara la noche?. Yo por mi parte, tengo clara tan clara la respuesta, que agradezco el gran invento que es la depilación láser.

Bella

Y vosotros ¿habéis visto alguna película tantas veces qué no podéis contarlas?


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