jueves, 24 de diciembre de 2015

Feliz Navidad

 
Jo, jo jo....

 ¿Habéis sido buenos?

En el caso de que la respuesta sea negativa, no os preocupéis demasiado. Todavía quedan unas horas para sembrar el bien, rescatar gatitos de las copas de los árboles y ayudar a las señoras mayores a cruzar la calle.


Si todo falla, siempre podéis colgar los calcetines en la chimenea y recurrir al soborno: galletas para Papá Noel, licor para los elfos y huevos revueltos para los renos (os lo creáis o no, a los renos les encantan los huevos).


Si no, como decimos cada año para consolarnos, después de que no nos haya tocado la lotería, siempre quedan los reyes.


¡FELIZ NAVIDAD a todos!



lunes, 21 de diciembre de 2015

Elfos domésticos

No podría decir cuantos elfos tengo pululando por casa estos días. Son un buen puñado y están enzarzados en una actividad frenética:  escondidos entre las ramas del árbol, empaquetando regalos con papel de rayas rojas y blancas, poniendo caras graciosas en el espejo, jugando a la rueda rueda en las estantería, haciendo galletas, desordenándome los libros o haciendo guerras de bolas de nieve en el congelador.





Es comprensible toda esa actividad,  ya que muchos se han pasado la friolera de once meses sin salir de una caja en la que cada año están más apretujados. Se están desquitando, que lo sé yo. No puedo culparlos.


Por mi parte, estoy disfrutando mucho de estos días. Espero que vosotros también.


lunes, 14 de diciembre de 2015

En ocasiones, bordo renos


Hace unos días entré en una mercería a comprar algunos suministros indispensables que estaban a punto de terminarse: madroños chiquitines de color rojo e hilo de bordar turquesa. Las mercerías son una especie de lugar misterioso: entras para comprar una insignificancia y terminas llevándote algo totalmente inesperado. Son como la cueva de Alí Babá, pero con más oropeles si cabe. También son una fuente de inspiración. Al reunir tantos elementos en un mismo espacio, si vas con los ojos abiertos, puedes encontrar hermosas combinaciones de colores o materiales fruto del azar (o del buen gusto de la dependienta).


Creía tener un buen surtido de aros de bordar. Pero me encontré estos pequeñines y no pude evitar llevármelos a casa. Solamente miden 7 centímetros. Pensé que quedarían perfectos como adornos para el árbol, enmarcando pequeños bordados.


A veces, me gusta entretenerme jugando con el programa de hacer gráficos de punto de cruz. Tengo un buen puñado de esquemas, que espero ir bordando poco a poco, ya que los duendes no se animan a sorprenderme mientras duermo.

Aunque la mayoría de las veces los motivos surgen sobre la marcha, como esta pareja de renos que tienen un aire a postal de los años 50.


Como veis, me empeño en llenarles la cornamenta de estrellas, amanitas y corazones.



¡Qué tengáis un bonito día y una bonita semana!









miércoles, 9 de diciembre de 2015

Ratona y calcetines.



 Hoy os quiero presentar a esta ratoncita. Creo que es un poco tímida y por eso, cuando intento hacerle fotos, se esconde dentro de una taza o dentro de los calcetines tendidos. Todo está tan húmedo fuera que es natural que haya querido pasar a calentarse.

Cuando era pequeña se colaba algún ratoncito diminuto por debajo de la puerta de vez en cuando. Todos los habitantes de la casa reaccionábamos de una forma diferente. Mi madre sacaba la escoba y movía todos los muebles para intentar darle caza. Mi hermana se asustaba. A la pobre le daban tanto miedo que siempre "extraviaba" sus dientes de leche, antes de que se hiciera de noche. No le hacía ninguna gracia que un ratón se paseara por su cama, por mucho que tuviera un apellido tan español como Pérez. En cambio, yo preguntaba (aunque sin muchas esperanzas) si nos lo podíamos quedar como mascota. 






lunes, 7 de diciembre de 2015

Tutorial: Farolillos de fieltro.





Ya sabéis lo mucho que me gustan estos meses. Para mí, el invierno, solamente tiene una pega. Aunque es defecto bastante importante: hay tan pocas horas de luz que es inevitable que la serotonina nos juegue malas pasadas. Si, además. el cielo está nublado, a veces es complicado saber si ha amanecido siquiera.


Para contrarrestar la falta de luz natural, podemos encender velas o usar guirnaldas de luces, que ayudan a crear ambiente. Antes pensaba (en mi total ignorancia en temas de decoración) que las guirnaldas de luces eran sólo para la Navidad. Pinterest se ha encargado de abrirme los ojos. La verdad es que quedan preciosas todo el año (siempre que no tengan caras de Papá Noel o muñecos de nieve). 


Tengo un nuevo cabecero hecho a mano con maderas recicladas. Llevaba mucho tiempo diciendo que tenía que hacer uno. Los que me seguís en instagram ya lo habréis visto. Después de unir las tablas, lijarlas y darle una mano de  barniz mate, me parecía precioso. Pero no fue hasta que le pinté un ciervo de color turquesa y le puse lucecitas cuando me enamoró sin remedio.




Las velas son también estupendas para dar calidez. Lo malo es que hay que estar pendiente de ellas en todo momento, para que no nos den un susto de los gordos. Por suerte, hoy en día, podemos encontrar velas led que consumen muy poquito. Además, cada vez están más logradas. Las velas led tienen otra ventaja y es que podemos ponerlas en lugares donde sería imposible poner una llama. Y con ellas podemos hacer farolillos de fieltro o papel sin riesgo de convertir nuestro comedor en una inmensa barcacoa.
 


Para traer un poquito de luz en estas tardes oscuras he hecho algunos farolillos, que crean un bonito juego de luces y sombras, al combinar agujeros con otras zonas en las que hay varias capas de fieltro.


Materiales:

. Fieltro.
. Unas buenas tijeras de bordar afiladas.
. Aguja e hilo de coser (o pegamento).
. Una vela led. 
 . También podéis usar un sacabocados para crear pequeños agujeros, aunque es algo opcional.



Paso a paso:




Podéis descargaros las plantillas aquí.

Y no sólo podéis hacerlos de fieltro. En su lugar podéis utilizar papel cebolla y cartulina. Si cambiamos los motivos de la decoración, podemos usarlos en cualquier época del año.



Espero que os hayan gustado y que tengáis una semana bonita.

jueves, 3 de diciembre de 2015

Ideas para empaquetar: Renos (imprimible)



La mañana de reyes del año pasado, amaneció con un buen puñado de búhos mirándome con sus ojos enormes debajo del árbol de Navidad. Sospecho que, este año, el salón se verá invadido por una manada de renos. Si vosotros también sois elfos o pajes honorarios, y cada año ayudáis a Papá Noel y a los Reyes magos envolviendo regalos, aquí tenéis una idea divertida.

Materiales

Necesitaremos:

. Sobres o papel de embalar.
. Cartulina blanca.
. Pegamento.
. Tijeras.
. Rafia o lazo.
. Pequeños pompones, pegatinas o botones.


 . Lo primero que necesitaréis es esta plantilla.

Podéis descargarla en alta resolución aquí.

 . Empezamos imprimiendo y recortando las caras, orejas y cuernos de los renos y envolviendo nuestros regalos con papel de embalar. También podéis usar bolsas kraft o sobres. Una buena idea es tener algunas preparadas, por si surgen regalos de última hora o llegamos al Día de Reyes con el tiempo justo.


. Después pegamos las cara, las orejas y los cuernos en nuestro sobre. Las orejas quedan más bonitas si las pegamos por la parte de atrás. Si en lugar de un sobre, tenemos una caja: doblamos una pequeña solapa en cada oreja y las colocamos en los laterales del paquete.


. Pegamos el pompón que va a hacer de nariz (aunque también podéis usar un botón o una pegatina) y hacemos  una lazada con rafia o lazo y la pegamos en la zona del cuello.


. Para terminar, podemos añadir pequeños detalles como botones o pecas, utilizando un rotulador.


 Espero que os haya gustado y que disfrutéis mucho envolviendo (y desenvolviendo) regalos.


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